24.4.07

cuentito para alguien

Que loco!

Fue, sin dudas, un paréntesis. Uno de esos momentos en los cuáles el espacio y el tiempo se abren. Merece la pena mencionar que lo que voy a contar, fue una experiencia real, o no.
El sábado pasado, luego de una fiesta, y agrego que si bien había bebido, no había tomado ningún tipo de droga; volví a mi casa, abrí la puerta de mi cuarto, me quité la ropa y en el momento en el que me disponía a recostarme, a eso de las seis y media de la mañana, me encuentro con la grata sorpresa de un piquete de sueño. Así es, no era en la nueve de Julio, ni en la Plaza de Mayo, tampoco en la plaza de los Dos Congresos. Era en mi cama. No eran ni del grupo de Castells ni los del partido obrero. Jústamente lo que más me llamó la atención era la notable desorganización que tenía este piquete, un desorden pocas veces visto en el espacio tan reducido de una cama de una plaza como la mía.

Eran un montón de letras dispuestas de manera irregular y caótica sobre aquel mueble, con carteles. Había mayúsculas, minúsculas y signos de puntuación sueltos. Pero también había pequeños grupos muy básicamente organizados como monosílabos y preposiciones. Acentos por doquier tratando de calmar los ánimos. Alcancé a ver algunas familias de palabras por lo que parecía ser una manifestación pacífica.

Lo primero que pensé fue en tirarme en la calma y aplastar todo ese menjungue raro que se había formado, pero de alguna manera me dio lástima, al fin y al cabo, eran sólo letras. ¿Qué podían hacerme? Tratando de resolver el conflicto de una manera no violenta pero con cierto apuro por dormirme, el domingo tenía que ir a jugar al fútbol a las dos de la tarde, me acerqué hacía mi colcha sobre la cuál se desarrollaba la manifestación. En seguida visualicé un grupo que parecía ser el creador intelectual y lider de aquel asunto. Encabezado por una S mayúscula el monosílabo Ser se encontraba rodeado por un montón de haches en el medio del tumulto. Gritaba y arengaba a sus letras para que lucharan por su causa. Era de no creer realmente. Al acercarme logré ver uno de los carteles, pero sorprendido me di cuenta que no tenían escrito nada, simplemente había imagenes, momentos pasados. Me vi reflejado y reflexioné, admito que me puse un tanto nostálgico, recordé y viajé en el tiempo cuándo bruscamente escuché que el monosílabo me hablaba. Me exigía hablar con un ángel, esa mimsa noche, en ese momento, como si yo pudiera llamar a los ángeles por teléfono. No puedo llamar a los ángeles, en todo caso ellos están donde deben estar, Mire. O va ud. y nos trae un ángel o no lo dejamos dormir, pero no por esta madrugada, sino por siempre.

A ver, entenderá ud, que creyéndome una persona relativamente razonable me siento un tanto confundido charlando con un monosílabo, siendo éste Ser, temo no tratarlo con la importancia que se merece, para ser honesto, no estaba preparado para este encuentro. Hagamos un cosa, dijo el monosílabo. Le doy hasta mañana, llame al ángel y digale que queremos hablar con él. Es urgente.

En eso todas las letras desaparecieron, me dormí y al otro día, luego de ir a jugar al fútbol, te llamé. Aunque seguramente ya nunca más podré dormir, estoy empezando a entender eso que una vez escribí. Alguien nos une como a palabras, su tinta es el amor, y la carta un desengaño.

Breve cuento de colores


Ahora es todo arena

y este montón de gente

Sólo entiende de violetas

Solo entiende lo que ve, lo que le muestran


Si sirviera de algo

Con abrir tus ojos

Sonrojarías al mar

Y la luna tendría celos


De mi parte

Tan solo deseo

Aprender a ver desde tus ojos

Ser el aire que pasa entre tus dedos


De mi parte

Tan solo deseo

No seguir con los estúpidos intentos

De colorear tu figura entre mis sueños

11.4.07

no cuánto, sino cómo




Más allá de los celos


más allá de los rojos impulsos


de los besos, que acarician




Más allá de tus muslos


de la incertidumbre, del engaño


de lo que no dicen los gestos




Lo que pierdo es el hoy


la magia de mi vida con la tuya en ella


aquella felicidad de tenerte cerca




levantarme a la mañana


y empezar cada día,


sabiendo que provoco esa sonrisa entre tus sueños.